Para los republicanos, es una de las jóvenes promesas para atraer votantes en la era de Barack Obama. Para sus detractores es "el exorcista, un biólogo católico que cree en posesiones demoníacas. El gobernador de Luisiana, Piyush "Bobby" Jindal, tuvo esta semana su bautizo de fuego político a nivel nacional, cuando respondió -a nombre del partido Republicano- al primer discurso del presidente Obama ante el congreso estadounidense.
Pero este joven político había llamado la atención desde mucho antes, y tanto su carrera meteórica como su origen han hecho que se le considere la alternativa de su partido al fenómeno Obama. "Hay muchas estrellas ascendentes en el Partido Republicano. Pero, con la victoria de Barack Obama el 4 de noviembre, nadie ha despertado más especulación, curiosidad y publicidad desmedida como Jindal", publicó Newsweek en diciembre de 2008. Después de las elecciones presidenciales, comenzó a sonar como potencial candidato a la presidencia para 2012, algo que él mismo se ha encargado de negar. Aunque muchos no están tan seguros.
"Sueño americano" Pero, ¿quién es este político al que personalidades de Estados Unidos han rotulado de "el joven gobernador más innovador", "el próximo Ronald Reagan". Nació el 10 de junio de 1971, en el seno de una familia de inmigrantes indios. A los cuatro años decidió adoptar el sobrenombre de "Bobby", por un personaje de televisión, y durante la secundaria se convirtió del hinduismo al catolicismo. Al finalizar el colegio, Bobby Jindal estudió Biología y Políticas Públicas en Brown University, graduándose con honores y realizó una maestría en Ciencia Política becado en la Universidad de Oxford, Reino Unido. Luego empezó a trabajar en la empresa consultora McKinsey & Company, desde la cual asesoró a compañías que figuran en la lista de Fortune 500.
En 1994 vino el episodio que le ganó el mote de "El exorcista" entre los bloggers liberales: en un ensayo publicado en la revista católica New Oxford Review, Jindal relató con pormenores una sesión de exorcismo que le practicaron a una compañera de facultad. Según Newsweek, a Jindal no parece preocuparle este mote. "Es importante compartir tus experiencias espirituales con personas que pueden beneficiarse de ellas. Hay muchas cosas en la vida que no entendemos, y está bien. ¿Cómo explicas los sacramentos? ¿Cómo explicas la resurrección?", preguntó. En 1996 fue nombrado secretario del Departamento de Salud de Luisiana. Durante su gestión, el programa de salud para personas de bajos recursos, Medicaid, quebró. Jindal fue criticado por haber cerrado clínicas como medida contra el déficit de la institución. En marzo de 2001, el entonces presidente George W. Bush lo nombró asesor del Departamento de Salud. En 2003, ganó un asiento como representante en el Congreso de la nación con el 78% de los votos, convirtiéndose en el primer estadounidense de origen indio que llegaba al poder legislativo en casi 50 años. El mismo Jindal calificó este "éxito" como "la culminación del sueño americano". Conservador Luego de cuatro años en el Congreso, se postuló y ganó las elecciones para gobernador de Louisiana.
En ese cargo se ganó un nombre entre sus correligionarios más conservadores por oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo, al aborto, y a las investigaciones con células madre de origen humano. Los republicanos le dan crédito por haber "limpiado Luisiana de los políticos corruptos", implementando reformas éticas que colocaron al estado en lo más alto de las listas de las organizaciones anticorrupción. A menudo, amigos y opositores en Luisiana critican a Jindal por atribuirse más logros de lo merecido. Además auguran que su futuro inmediato no será tan brillante, pues afronta un déficit presupuestario de US$1.300 millones. "Cara nueva" En la Convención Republicana de 2008, estaba previsto que Jindal diera un discurso, al igual que lo hizo el entonces senador Obama en la Convención Demócrata de 2004. Pero Jindal pospuso su presentación debido al huracán Gustav. "Había dicho que si el huracán Gustav tocaba Luisiana, él iba a volver al estado. Demostró ser un líder", dijo a BBC Mundo Andeliz Castillo, directora de Medios Hispanos para la Liga de Congresistas Republicanos de Estados Unidos. En septiembre de 2008, Jindal lideró la evacuación de 1,9 millones de personas de Luisiana, la más grande en la historia de Estados Unidos. Esto le dio gran proyección. Los politólogos reivindican su presencia en el escenario político de Estados Unidos como una búsqueda de los republicanos por "caras nuevas", luego de haber perdido las presidenciales. "Es alguien fuera del establishment, con nuevas perspectivas en tiempos críticos. Al menos, va a traer un cambio en la conversación", observó John della Volpe, director de Encuestas en el Instituto de Políticas de la Universidad de Harvard. Si bien della Volpe le augura un futuro brillante, aclaró que "no puede tener éxito con sólo oponerse al presidente, tiene que ofrecer ideas". Sin embargo, su buena estrella parece estar disminuyendo. Su respuesta al discurso del presidente Obama ante el congreso fue duramente criticada tanto por republicanos como por demócratas. "Fue un discurso chato. Cedió sus posibilidades presidenciales para 2012 a otros republicanos, como Sarah Palin, Mike Huckabee", comentó a BBC Mundo la representante estatal demócrata de Missouri Rachel Storch. "Exorcista" o no, Bobby Jindal tendrá que echar mano de todos sus poderes terrenales para, en los próximos años, estar a la altura de Barack Obama. |
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